domingo, 11 de diciembre de 2011

Amaneceres contigo a mi lado...

Esta es la historia de un pequeño amanecer, un amanecer de esos con niebla y bruma…
Uno de tantos que si no fuera porque podía tocar el sol con la punta de mis dedos, habría pasado desapercibido, en cambio, no es así.
Fue uno de esos amaneceres que los rayos de sol emanan de tu propia cama, y calientan con su propio aliento, uno de tan pocos que una sola mirada te hace temblar todo tu cuerpo y calienta toda tu alma. Esos que no hace falta mirar por la ventana para ver qué día hace, ni siquiera necesitas alimentar tu cuerpo.


Solo deseo que se pare el tiempo, que ese instante no pase nunca, intento aferrarme a él de la misma forma que te abrazo, fuerte.

Uno de esos amaneceres que sobran los palabras y los quehaceres
Uno de esos amaneceré, que tu sonrisa te hace resplandecer
Uno de esos amaneceres, que hacen temblar mis paredes
Uno de esos amaneceres, inolvidables y fugaces
Uno de esos amaneceres….

Orain, hemen, zurekin…..



No hay comentarios:

Publicar un comentario